En esta entrevista, Valerie habla sobre su paso por el Colegio, los aprendizajes que le dejaron sus estudiantes y la comunidad que la acompañó durante estos años. Los invitamos a leer esta conversación sobre lo que se lleva, lo que agradece y la nueva etapa profesional que está por iniciar.
CLN: ¿Qué es lo que más has disfrutado de trabajar en el Colegio durante todos estos años?
Valerie: Bueno, he disfrutado estar con los estudiantes. Definitivamente lo llenan a uno de vitalidad, de afecto, de espontaneidad. Creo que uno trabaja en un colegio para poder estar en contacto con estas edades y con esta etapa de la vida.
De trabajar aquí he disfrutado un montón las conversaciones con mis estudiantes, no solamente las que tenemos en clase, porque eso es una dimensión del trabajo, lo que sucede dentro de las clases. Pero, por otro lado, he disfrutado mucho la interlocución con mis estudiantes. Creo que eso es lo que más disfruto, porque son creativos, están llenos de buenas ideas, son súper respetuosos, divertidos y auténticos. Entonces, esa es una de las cosas que más he disfrutado en el Colegio: estar en contacto con los estudiantes dentro y fuera de clase.
CLN: Si tuvieras que escoger un momento que te haya marcado en el Colegio, ¿cuál sería?
Valerie: Bueno, yo creo que, en épocas pasadas, como en mi primera temporada, cuando asumí la coordinación del Departamento de Español, ese fue un momento que me marcó, porque era la primera vez que estaba a cargo de unos procesos muy grandes.
Un segundo momento, por supuesto, ha sido aceptar la dirección de sección. Esa es otra dimensión, otro mundo, porque se amplía la mirada académica. Entonces, no es solamente estar en conversaciones sobre una estructura curricular, sino pensar cómo los estudiantes navegan esa estructura curricular. Eso también, en términos personales y profesionales, ha tenido un impacto tremendo, imborrable.
Y, sin duda, creo que esto lo comparte la comunidad, la muerte de las niñas. Eso también ha sido un momento tremendamente impactante, algo que uno nunca se imagina. Hay muchas cosas afectivas alrededor que se rompen con ese dolor. Y, al lado de eso, haberlo vivido en lo comunitario también da cuenta de esos afectos. Es doloroso, pero uno no está solo en ese dolor.
Creo que diría esos tres momentos, y seguro hay más, porque en el día a día cada cosa que sucede con un estudiante lo impacta a uno. Pero así, rápidamente, se me ocurren esos tres, que tienen unos impactos personales, afectivos y, por supuesto, profesionales.
CLN: ¿Qué aprendiste de tu paso por Semestralizado?
Valerie: Uy, todo. ¿Por dónde empiezo? La idea de construcción de comunidad. Creo que eso es algo que caracteriza al Colegio nos estamos pensando cómo construir comunidad. Eso es algo que uno tiene muy presente.
También el rigor, la disciplina de trabajo, la responsabilidad, la organización, como ese esquema. Y con esto no me refiero a una cosa rígida, sino a un esquema de trabajo. Es decir, uno está en un entorno que le permite pensar, porque las cosas están organizadas, están pensadas con un propósito. Tener ese esquema que permite el pensamiento me parece fabuloso.
Uno a veces piensa que la creatividad surge en entornos flexibles, sin esquemas, pero al contrario, creo que, si hay una estructura, seguramente la creatividad también fluye y encuentra su lugar. Entonces he aprendido eso: plantear un esquema. Insisto, con esto no quiero decir rigidez, pero sí un esquema en el que las cosas funcionen y en el que uno pueda pensar.
Y tampoco quiero decir que no haya espacio para la sorpresa, porque uno trabaja con niños y eso sucede todo el tiempo. Es muy dinámico. Pero creo que esa noción de organización permite eso.
También la pregunta por la comprensión. Este es un colegio que de verdad se piensa qué significa comprender. Entonces, quienes estamos a cargo de las disciplinas tenemos que pensar la comprensión: cómo se ve, cómo se fomenta y cómo se le puede hacer seguimiento. Eso, en términos del aprendizaje, me parece fundamental.
Entonces, aprendizajes muchísimos. También los propios del cargo. Pero creo que, en términos gruesos, están la construcción de comunidad, el poder pensar en medio de una organización y la pregunta por la comprensión, que me parece profunda.
CLN: ¿Qué es lo que más vas a extrañar de la vida cotidiana del Colegio?
Valerie: Ay, lo cotidiano. El saludo, la autenticidad de los niños, lo que traen, las preguntas que hacen, lo afectuosa que es la comunidad. De todas maneras, estas rutinas hacen que uno se salude todos los días, que se encuentre todos los días. Somos propensos al vínculo y al afecto, y eso se ve en el día a día.
Entonces eso me va a hacer falta compartir el espacio con mis colegas y con los niños. Eso me va a hacer muchísima falta.
CLN: ¿Qué has aprendido de los estudiantes a lo largo de estos años?
Valerie: Uy, tantas cosas. Ellos son admirables. Se quieren comer el mundo, tienen muchas ideas sobre lo que quieren hacer y sobre las cosas que hacen en simultáneo. Yo creo que he aprendido el sentido de lo posible, es decir, que las cosas que quieren hacer son posibles.
A veces van y piden una organización de horarios, y uno dice “Dios mío, ¿pero qué es esto? esto es imposible”. Y no, es posible. He aprendido ese sentido de lo posible.
También esa capacidad de estar en el presente y en el futuro al mismo tiempo, terminar su escolaridad y, al mismo tiempo, proyectarse hacia el futuro, ir armando su camino de cara a lo que quieren lograr.
También he aprendido de mis estudiantes la capacidad de trabajar juntos. Veo cómo se van armando grupos de trabajo: los capitanes, el Consejo Estudiantil, el Gobierno, los representantes de curso, los mismos grupos que se forman para plantear proyectos. Es tremenda la capacidad que tienen para gestionar y para llevar a cabo proyectos.
También esa búsqueda de la gestión social. Aprendo de ellos la importancia de generar impacto dentro del Colegio, pero también por fuera del Colegio. En términos de gestión social, me parece admirable.
Entonces, aprendo de ellos esa capacidad de armar grupos para gestionar cosas, esa importancia de generar un impacto social, ese estar en dos tiempos en simultáneo, en el presente y en el futuro, y actuar en concordancia con lo que quieren lograr.
CLN: ¿Qué significa para ti haber acompañado a tantas generaciones de nogalistas?
Valerie: Es muy significativo ver la huella del Colegio en todas las generaciones. Claro, las generaciones son distintas, pero ese rigor, esas ganas de hacer las cosas bien… Me gusta haber acompañado tantas generaciones y ver la marca del Colegio en todas ellas, a pesar de la diferencia de cada una, de los desafíos de cada una, de los intereses de cada una, de la homogeneidad o heterogeneidad de cada una.
Me parece que ver la marca del Colegio en todas esas generaciones es fascinante, porque quiere decir que el proyecto funciona, que las cosas se hacen bien, que los estudiantes responden a eso que el Colegio busca. Eso me parece bonito de haber trabajado con tantas generaciones.
CLN: ¿Hay alguna tradición, espacio o momento del año escolar que guardes con especial cariño?
Valerie: Las asambleas de discurso de 11°. Sí, es mi momento favorito de la semana, escuchar a los de 11° mirar hacia atrás.
Primero porque, bueno, yo soy profe de Español, entonces pensar que tuvieron que escribir un texto para una audiencia ya me parece fascinante. O sea, que hayan tenido que pasarlo por la escritura y que tengan que echar hacia atrás y revisar qué de mi vida escolar, o de mi vida por fuera, pero pensada en este entorno, quiero contarle a una audiencia grande.
Ese nivel del uso del lenguaje de cada uno, que tiene su marca; pensar que se sienten como interlocutores de esa audiencia grande, porque entonces dicen “este es el mensaje que quiero dar”. Las formas del lenguaje, las metáforas que usan… A veces hay poesía, a veces hay narración, a veces hay lenguaje científico. Ahí ve uno la individualidad, la subjetividad, la conciencia de ellos sobre sí mismos y la manera en la que se piensan a través del lenguaje. Eso me parece fascinante.
Entonces, ese es, sin duda, mi momento favorito. Por supuesto que hay otros que me conmueven, me encantan mis clases, los grados me parecen conmovedores, las izadas me parecen conmovedoras, esos momentos en los que ellos gestionan cosas, el Consejo, los capitanes, etcétera, porque se ve su capacidad de gestión. Pero mi favorito son los discursos de 11° en la asamblea.
CLN: ¿Qué cualidad de la comunidad nogalista te gustaría llevar siempre contigo?
Valerie: Yo creo que los tres valores. Pensar que una comunidad se sostiene en el respeto, la responsabilidad y la honestidad, a mí eso me parece fundamental. Entonces yo me llevaría que esos tres valores son el pilar de lo comunitario.
También lo que te mencionaba ahorita, en una pregunta anterior, sobre cómo queremos organizarnos para poder trabajar y que las cosas salgan bien. Y, por supuesto, el afecto de tantos años. Eso también me lo llevo.
Creo que esas tres cosas, lo afectivo, esta capacidad de organizar para que todo funcione, y cuando digo que todo funcione no me refiero a una cosa puramente procedimental y logística, sino a que, como te decía antes, que todo funcione implica que uno puede empezar a pensar, que la ruta está trazada, que los equipos están armados, que los roles están claros, que la estructura va hacia allá. Eso permite pensar, eso es fascinante. Y estos tres pilares de lo comunitario. Me llevo esas cosas.
CLN: ¿Qué consejo le darías a los estudiantes que están cerrando su etapa escolar?
Valerie: Que sigan haciendo eco del Colegio, es decir, que sigan siendo conscientes de lo que significa estudiar en Los Nogales y estudiar en comunidad. Uno aquí no aprende solo.
Entonces, esa conciencia… Yo siempre les digo: “fíjense, tenemos salones de estudiantes, eso algo tiene que implicar”. Implica ver al otro, implica estar en un entorno en el que comparto un espacio, tiempos, un profesor, discursos, etcétera.
Yo diría que la palabra clave es seguir haciendo conciencia. Yo creo que los estudiantes lo hacen, y cuando alguien está en una etapa de cierre, ese nivel de conciencia es fundamental, porque es justamente preguntarse qué he recogido hasta ahora, qué voy a usar de lo que he recogido para poder cerrar y qué me voy a llevar.
Entonces creo que la frase sería seguir haciendo conciencia.
CLN: ¿Qué consejo le darías a quienes siguen trabajando en el Colegio todos los días?
Valerie: Lo mismo: la conciencia del espacio en el que estamos, la conciencia de para qué se hacen las cosas. La idea del colegaje tiene que ver también con la construcción de una comunidad de conocimiento. Eso a mí me parece fundamental y creo que el nivel del Colegio permite que uno sienta que está en una construcción de comunidad de conocimiento.
Las conversaciones entre colegas van más allá del día a día, más allá del seguimiento de un estudiante. Nos estamos pensando nuestras disciplinas y nuestras obsesiones también por el conocimiento.
Entonces creo que lo mismo que con los estudiantes: hacer conciencia. Seguir haciendo conciencia de esta comunidad de conocimiento que es el Colegio Los Nogales.
CLN: ¿Qué te emociona de la nueva etapa profesional que estás por iniciar?
Valerie: Ay, me emocionan muchas cosas. Me emociona la investigación. Me emociona poder coordinar procesos de investigación que vinculan el arte, la educación y la cultura, porque eso es algo para lo que yo me fui a estudiar. Es algo que me ha obsesionado desde hace mucho tiempo.
Entonces me ilusiona mucho poder estar en un entorno de investigación, en un entorno de docencia universitaria, de maestría, que implica estar acompañando a estudiantes en procesos de investigación, de identificar problemas, de hacerse preguntas.
Me fascina toda esta idea de poder pensar un problema, instalarlo en un campo de estudio, pensar qué autores y autoras le permiten a uno pensar fenómenos. Eso me interesa mucho de la investigación.
Y bueno, me entusiasma también conocer otra dimensión de la ciudadanía, que es el trabajo con lo público. Eso también me tiene entusiasmada. Es decir, he pensado la ciudadanía siempre desde el ámbito privado y ahora la voy a pensar desde lo público. Eso me parece bien interesante.
Y acompañar estos procesos de investigación, de producción de conocimiento y de escritura también me emociona.
CLN: ¿Qué sueño y propósito te acompaña en este nuevo camino?
Valerie: Escribir, escribir, escribir mucho. Investigar, pensar. Ese propósito me acompaña, poder pensar fenómenos que me interesan desde mi campo, que es la literatura, los estudios culturales, las artes, el cine, la literatura y la dramaturgia.
Pensar problemas en relación con los afectos, que también es otra dimensión teórica que he venido trabajando desde que hice el doctorado. Entonces quiero escribir, quiero analizar fenómenos que se vean en la literatura, el cine y el teatro desde este lente de los afectos, y escribir.
CLN: ¿Cómo te gustaría que te recordara la comunidad nogalista?
Valerie: Me gustaría que me recordaran como alguien que se interesa por el otro, que se interesa por el Colegio, que se interesa por sus colegas, que se interesa por sus estudiantes, que se interesa por el conocimiento y que, en ese sentido, quiso escuchar. Así quisiera que me recordaran.
CLN: Para quienes hemos compartido contigo tantos años, ¿qué mensaje quieres dejarnos?
Valerie: Que no me olviden. Yo creo que eso es lo máximo del afecto: mantener en la memoria. Y yo quisiera eso, dejar huella, claro.












