Izada de bandera – Esfuerzo

Ene 23, 2020

“Como comunidad continuemos con esa actitud de esfuerzo permanente, y a través de éste, vamos a poder seguir avanzando y creciendo, para luego transformar nuestro entorno para un mejor país.” Palabras del rector en la izada de bandera.

Camilo Camargo

Izada de bandera: Esfuerzo  
Estos son algunos de los videos que presentamos el día del evento.

Padres de familia y profesores

Estudiantes de Básica

Discurso de los capitanes

Está comprobado que la madera más resistente y de mejor calidad es aquella que se desarrolla en un contexto climático donde haya estaciones. Esto se debe a que el drástico cambio entre climas somete a la madera a una contracción y expansión para, así, poder tener un buen proceso de adaptación. En consecuencia, esta madera se vuelve aún más fuerte que la madera que se desarrolla en un clima tropical. A partir de esto, podríamos decir que entre más expuesta esté una persona a retos o a situaciones en las que se vea obligada a adaptarse rápidamente, se vuelve más capaz de superar los obstáculos que se le atraviesan. 

Imagínense, por ejemplo, alguien que se lesiona. Su condición lo lleva a tener que modificar ciertos movimientos y acciones para poder hacer todo lo que hacía antes de la lesión. Como la madera, frente a una nueva circunstancia tiene que modificarse y adaptarse. Al principio no es fácil y puede haber momentos duros en los que se piensa en desistir, pero con trabajo, esfuerzo y dedicación, no solo se supera la lesión sino que también se desarrollan nuevas habilidades. Uno se ve enfrentado a una situación que lo obliga a esforzarse y así adaptarse a su condición para poder seguir adelante y salir más fuerte. Como se puede ver con este ejemplo, el esfuerzo va mucho más allá de simplemente el ámbito académico al que estamos acostumbrados como estudiantes; se encuentra en todas las actividades que realizamos diariamente. Desde el esforzarse para levantarse de la cama todos los días para llegar a las 7 al colegio, hasta luchar por mantener una amistad viva, o esforzarse por sacarse una mejor nota que en el examen anterior. 

Ahora, teniendo en cuenta en qué situaciones de nuestras vidas podemos implementar este valor, es importante reconocer que todo logro que vaya de la mano de este, tiene una mayor recompensa emocional. Es decir, todos aquí sabemos, que ganar un partido después de haber dedicado la mayoría de nuestro tiempo libre a entrenar y entrenar es significativamente más satisfactorio y meritorio que ganarlo por W. O, por ejemplo, los miembros de la banda, que el año pasado ganaron el concurso de Batuta de Plata seguro que se relacionan con lo mencionado anteriormente. “La mayor gloria no es caer, sino levantarse siempre” es eso lo que le da mérito y satisfacción a nuestros esfuerzos para lograr alcanzar nuestros sueños. Y es con la experiencia que venimos a darnos cuenta de que no siempre lo importante es el éxito sino el camino hacia este. Si algo hemos aprendido durante nuestro trayecto es que no hay sustituto para el trabajo y la disciplina, ni siquiera el solo talento es suficiente. Como dijo Winston Churchill “el esfuerzo constante –no la fuerza o la inteligencia– es la clave para liberar nuestro potencial”.

El esfuerzo es tal vez la cualidad o valor más subvalorado, pero a la vez más poderoso, pues de él depende casi en un 100% de lo que logramos. Además, es infalible y totalmente proporcional: ningún esfuerzo falla y a la larga siempre se refleja de alguna manera en el resultado. Si nos esforzamos el mínimo necesario, el resultado será mínimo, mediocre. Pero si nos exigimos al máximo, si no nos conformamos con “ser uno más del montón”, ese mayor esfuerzo se verá reflejado en lo que logremos, y a mayor esfuerzo mayores serán los objetivos que alcancemos. No todos nacemos con talento para jugar fútbol, cantar, pintar, bailar, cocinar, o para las matemáticas, los idiomas o las ciencias. Pero todos tenemos la capacidad de esforzarnos para alcanzar las metas que nos fijamos y cumplir nuestros sueños. Precisamente en esto radica la excelencia: dar todo de uno mismo, esforzarse al máximo para hacer todo de la mejor manera posible.

Casi el 100% de las personas que saben quién es Leonardo Da Vinci consideran que era un total e innato genio. Sin embargo, aunque muchos consideran la genialidad como el elemento diferenciador de Da Vinci, lo que normalmente no nos cuentan es que estamos hablando de un hombre que fue iletrado, ilegítimo, disléxico, bipolar y con déficit de atención. No hace falta ser un genio para lograr el éxito, el talento no es lo que debería caracterizar a alguien. ¿Cómo logró triunfar Da Vinci entonces? A costa de curiosidad, de observación, de sacrificio, de perseverancia, en definitiva: de pasión.

El éxito de Da Vinci, y del resto de los seres humanos, nunca llegará sin el esfuerzo, sin las horas interminables de trabajo, sin la perseverancia ni la dedicación. “Los sueños más locos toman un esfuerzo loco”, entonces sueñen, sueñen en grande, sueñen lejos, sueñen en cambiar nuestro mundo. Pero que no se queden ahí, en sueños, que se conviertan en acciones conducidas por un esfuerzo enorme, por dedicación y mucho trabajo. No todos somos Messi, o Einstein… Pero podemos seguir el ejemplo de Da Vinci, y con dedicación, trabajo y esfuerzo, podemos soñar con emularlos, y así no lo logremos, TODO ESFUERZO QUE HAGAMOS NUNCA SERÁ EN VANO. 

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