Nogalistas por el mundo

Laura Piñeros (11º), Nabih Estefan (11º) y Nashla Estefan (8º) tuvieron la oportunidad de vivir sus vacaciones de mitad de año de una forma diferente, experiencial y práctica a través de programas formativos que les permitieron conocer diferentes formas de vida.  

Nabih hizo una pasantía en Goama Games una empresa que ofrece una suscripción para obtener acceso ilimitado a videojuegos en celulares. La pasantía tuvo dos partes, la primera fue una feria de Startup en Singapore en la que trabajé con el SEO de la compañía buscando inversores y la segunda parte fue en Myanmar, donde ayudó a diseñar la App y la página de la empresa. “Con este trabajo no sólo obtuve el conocimiento técnico de conocer cómo funcionaba el código detrás de una App y una página web, sino que entendí las dificultades que se presentan cuando se está creando una empresa”, nos cuenta Nabih.

Laura estuvo un mes en Costa Rica haciendo servicio social en la provincia de Punta Arenas. Trabajó en una plantación de café, en una finca lechera y construyó casas para una comunidad. “Este voluntariado me permitió ampliar mi conocimiento sobre el mundo, aprender del impacto que tiene la cultura colombiana en otras culturas y a conocer mis fortalezas, mis debilidades y mis miedos. También me gustó mucho hacer amigos por fuera de mi zona de confort”.

Durante tres semanas Nashla y su mamá le enseñaron inglés, jugaron y bañaron a los niños del orfanato Joy Day Care en Cambodia. “Jugábamos con ellos y los bañábamos. Bañarlos fue una parte importante del voluntariado, porque junto a los juegos, los hacíamos salir de esa rutina que viven desde que están en el orfanato”.  Para Nashla esta experiencia  fue muy importante ya que “me enseñó que soy una persona muy afortunada por tener todo lo que tengo, no sólo las cosas materiales si no que hay gente que me quiere y se preocupa por mí. También abrí los ojos al mundo, definitivamente no es como uno cree, antes tenía el concepto que existía gente pobre y con necesidades, pero estar con estos niños me hizo darme cuenta, que no sólo no tienen una casa, estudio, sino que no hay nadie que los quiera, ellos no tienen un apoyo, ni reciben amor de alguien; el haberles dado unos días de alegría me permitió entender que con un pequeño acto el mundo de una persona puede cambiar de manera positiva”.

Para Juan Pablo De Angulo, profesor de CAV y Convivencias es importante que los estudiantes aprovechen este tipo de experiencias, porque “cuando se gradúen del colegio y se enfrenten a la vida adulta, lo único que los va a diferenciar de otros son las habilidades que hayan adquirido a través de sus vivencias”.

Este tipo de actividades permite que los estudiantes del CLN fortalezcan su proyecto de vida y amplíen las perspectivas del mundo que los rodea. También, adquieren un sentido de compromiso, solidaridad, tolerancia, cooperación y respeto para contribuir al mejoramiento social, cultural y económico de la sociedad.