Jornada Mundial de la Juventud 

Los estudiantes Alejandro Gamboa, Isabel Restrepo, Víctor Bueno, Sofía Fonseca, Santiago Arboleda, Lina Buenahora, Juliana Rojas y Nicolás Gamboa participaron, junto a los profesores Juan Pablo de Angulo y Fredy Díaz, en la Jornada Mundial de la Juventud 2019 que se realizó en Panamá.

Uno de los propósitos del Colegio para enviar esta delegación a la jornada era que los alumnos tuvieran un espacio donde fortalecieran la convicción espiritual que los caracteriza y pudieran poner en práctica su fe y sus creencias católicas.

Fredy Díaz, profesor de Estudios Religiosos nos cuenta que dentro de los momentos más emblemáticos de la jornada, se pueden destacar tres: “el compartir que los alumnos tuvieron con las familias de la población en la que nos estábamos quedando, la interacción cultural en un contexto espiritual y religioso; y la oración personal que ellos tuvieron durante toda la jornada.”

Les preguntamos a tres estudiantes cómo los marcó esta experiencia de vida y esto fue lo que respondieron:

Santiago Arboleda: “para mí fue una experiencia que me cambió la vida. Fácilmente puedo decir que mi vida tiene un antes y un después de la Jornada de la Juventud, porque yo llevaba una vida de creyente pero no practicaba mucho y después de esto logré darme cuenta que la Iglesia ahora es activa y que siempre está en busca de cambio. A partir de los testimonios de la gente pude encontrar a Dios en las cosas pequeñas y estoy haciendo del catolicismo un estilo de vida más que una religión.”

Sofía Fonseca: “esta experiencia me marcó mucho porque me dí cuenta que hay bastantes jóvenes alrededor del mundo que también están dispuestos a vivir su fe católica sin pena alguna. Me gustó ver al Papa Francisco, él tiene una conexión con los jóvenes, nos dijo que la Iglesia es de nosotros, que tenemos que hacer ‘bulla’ para que nos vean, para que la Iglesia se modernice.”

Víctor Bueno: “el encuentro fue una experiencia muy interesante. Sentí que tuve una renovación espiritual. Me sorprendió mucho ver que tanta gente haya viajado a una ciudad pequeña como es Panamá para alabar a un ser que no vemos, solo lo sentimos. Me asombra cómo la fe es capaz de mover a las personas.”