Un robot que salva el mundo.
Por Mariana Gaviria
Muchos de ustedes vieron durante varios días carteles sobre un concurso de robots colgados en el Colegio. Para los que no saben, el Colegio participó en este concurso, llamado Robótica Extrema, que funcionaba a nivel nacional, reuniendo grupos de estudiantes de Colombia, como el de los ganadores, que venían de Miraflores, Boyacá. Para algunos todo pasó demasiado rápido, pero para nosotros fueron 2 meses de trabajo que al final nos dieron resultados satisfactorios. Gastamos nuestros recreos, nuestras tardes y nuestros fines de semana para obtener un segundo puesto entre más de 20 colegios y el premio a la mejor investigación.
Nuestro equipo se llama X-Tronics, nombre escogido por los integrantes del grupo.
Pero esa no fue la única tarea. En esos dos meses, tuvimos que programar un robot NXT de LEGO y ponerlo a que cumpliera 11 misiones en 7 minutos y medio; tuvimos que aprender de energías alternas, hacer una auditoría (investigación del uso de energía en un edifico de la comunidad con la ayuda del constructor o el arquitecto), aprender a hablar en público y en inglés, diseñar un stand, una obra de teatro y una camiseta, entre otros.
Pero más que divertirnos, que fue una gran parte de todo este proyecto, el concurso tenía otro fin. Crear conciencia en los jóvenes de que el mundo se está acabando por nuestras ganas absurdas de gastar energía. Las misiones del robot, todas estaban relacionadas con salvar o ayudar al mundo de alguna forma. Estas se desarrollaban en una mesa de juego donde construcciones de LEGO esperaban ser modificadas por el robot. Por ejemplo, una de las más complejas consistía en poner un panel solar en el techo de una casa.
Creíamos que estábamos listos con el robot, pero la presión a la hora del concurso es lo más estresante que puede haber. Un animador gritaba, a pesar de que ya tenía micrófono, una cuenta regresiva y opinaba, cual narrador de un partido de fútbol, cómo los robots destruían todo lo que pasaba por delante de ellos, “esa platica se perdió”. Cómo es de esperarse, bajo ese nivel de estrés, el robot colapsó y no nos ayudó. O tal vez no fue que el robot sufriera una depresión, sino que los niños de Miraflores merecían ir a México a representar a Colombia en el concurso internacional.
Pero el premio a la mejor investigación no fue gratis. Aunque no todos los del grupo hicieron la investigación, al final todos tuvieron que aprender sobre ella: sobre las energías alternas y cómo éstas nos pueden ayudar a ayudar a la tierra. Y fue gracias a que nos olvidamos de las cotidianas presentaciones de PowerPoint, que ante los jurados de la NASA, fuimos los mejores en defender la idea de cómo sí podemos salvar el mundo.
¡Felicitaciones X-Tronics!
Si quieren recuperar la experiencia, quién mejor para relatarla que los integrantes, alumnos de sexto y séptimo: Daniel Sandoval, Zach Sabin, Andrés Benítez, Andrés Acevedo, Camilo Schrader, Julián Felipe Russi, Juan Felipe Escobar, Juan Sebastián Torres, Laura Echavarría, Juliana Salazar y por último, pero no por eso el menos importante, el entrenador: Fercho Becerra.
Mil Gracias a todos los que hicieron parte de esta grata experiencia: El Colegio Los Nogales, los padres de familia, La barra de Básica, nuestro constructor de edificios, los profesores del Departamento de Ciencias, Once y demás personas que siempre nos acompañaron en el proceso.
  
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