Intercambio poco humanitario
Por: Andrés Pulido
Últimamente el tema del intercambio humanitario ha generado una gran polémica. Distintas opiniones han surgido sobre si se debe o no hacer el intercambio y varios eventos, como la marcha del profesor Moncayo y el asesinato de los once diputados, han avivado la discusión. ¿Qué tan humanitario es el acuerdo? ¿Podría éste abrir las puertas a un proceso de paz? ¿Sería justo? ¿En verdad ayudaría? ¿No podría este intercambio volverse un negocio para los guerrilleros? Yo estoy totalmente en desacuerdo con que un rehén pueda ser canjeado por un criminal.
Nunca he sido partidario de Uribe, pero estoy totalmente de acuerdo con el no que le ha dado hasta ahora al intercambio humanitario y al despeje. Primero que todo, es imposible poner a un guerrillero, prisionero por delitos graves, a la misma altura que un soldado secuestrado mientras intentaba defender un pequeño pueblo junto a cinco de sus compañeros. No hay ningún punto de comparación entre estos dos. Además en el intercambio sólo se contemplan los soldados y policías miembros de la fuerza pública que están secuestrados. El resto, los civiles, no entran en el acuerdo. A ellos les toca esperar hasta que sus familias consigan la plata para pagar un rescate.
El presidente Álvaro Uribe ha dicho en varias ocasiones que si el acuerdo se lleva a cabo, los guerrilleros tendrían que prometer que no volverían a las filas de las FARC, pero creo que todos sabemos que la mayoría van a volver. O si no ¿para qué querría las FARC sacar a los prisioneros de la cárcel? No creo que sea para que empiecen una nueva vida en sociedad, como se supone que deben hacer después de ser liberados. Es evidente que a los que quieren sacar los quieren sacar porque los necesitan y porque les sirven. En la lista de guerrilleros que las FARC quieren incluir en el grupo de canjeables se encuentran personajes como Simón Trinidad, uno de los miembros de mayor rango dentro de este grupo (acusado por, rebelión, secuestro, extorsión, y asesinato) y Nayibe Rojas alias “Sonia” (acusada de negociar entregas de droga con los traficantes de Perú y Brasil.) (1) Dos de los guerrilleros más importantes y de mayor influencia dentro del grupo serían liberados a cambio de unos policías y soldados que no cometieron ningún crimen. ¿Es esto justo? Si se hace el intercambio, el secuestro se podría convertir en un modo para la guerrilla de liberar a sus compañeros presos.
Además, para que las FARC acepten la posibilidad de negociar un acuerdo humanitario piden una zona de despeje en la que puedan hablar con el gobierno. La propuesta actual de la guerrilla es la del despeje por 45 días de los municipios de Florida y Pradera en el Valle del Cauca. Si se aceptaran estas condiciones se le estarían dando a los guerrilleros 802 km2, que formarían un corredor entre los departamentos de Meta, Caquetá y la Costa Pacifica y que permitirían a los guerrilleros tomar el control de infraestructuras de transporte, telecomunicaciones y comercio.(1)
La situación que viven los familiares de los secuestrados es muy difícil y sé que el intercambio humanitario se ve como una de las mejores opciones que hay. Pero creo que también tiene muchos problemas que al final van a perjudicar a la sociedad Colombiana. ¿Es el acuerdo humanitario tan humanitario?
1. (Información tomada de “El despeje y el intercambio humanitario. Fundación seguridad y democracia. Bogotá 1 de agosto 2007.”)
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