Por: Adelaida Camacho
Me parece imposible decidir cuáles son las decisiones correctas en un asunto tan trascendental como el acuerdo humanitario. Recientemente, el tema de los secuestrados ha causado revuelo internacional, no sólo por los más de cinco años que lleva Ingrid Betancur, ciudadana francesa, en poder de las FARC, sino también por el esfuerzo de gente como el profesor Moncayo que busca la libertad de su hijo desde hace más de nueve años. La comunidad internacional se ha mostrado ansiosa de participar y sobretodo de opinar acerca de las acciones del presidente Uribe, quien al principio se mostraba reacio al acuerdo humanitario, luego hizo un esfuerzo para lograr un acuerdo con las FARC. Como venía diciendo, la comunidad internacional se dedicó a dar su opinión sobre estos diálogos y sobre cómo el presidente tenía que buscar formas pacíficas de lograr estos diálogos. No sólo los otros países se dedicaron a dar su propia opinión, sino también gente del país hizo fuertes declaraciones sobre este karma colombiano.
Sin embargo, creo que es imposible poder formular un juicio totalmente correcto e imparcial sobre lo que ha pasado. En primer lugar, hay que tener en cuenta que lidiar con un grupo armado como las FARC no es una tarea fácil ya que, debido a todo el poder que tiene gracias al narcotráfico, se da el lujo de pedir cosas como la desmilitarización dos municipios del Valle del Cauca: Florida y Pradera que son zonas rojas del conflicto armado. ("Chávez, pieza clave para el Acuerdo Humanitario FARC-Gobierno en Colombia.")
Si el gobierno decide ceder tanto, seguramente pasará lo que ha pasado en gobiernos previos: nos quedaremos con otra silla vacía y una vez más el gobierno será el hazmerreir de las Fuerzas Armadas Revolucionarias quienes cada vez demuestran más su gran poderío.
Por otro lado, está toda la cuestión con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez; este polémico personaje demostró, en las últimas semanas, gran interés en llegar a un acuerdo humanitario en Colombia. Fueron casi infinitas las teorías que se formularon en todo el mundo acerca de las razones del repentino interés del presidente venezolano: obligar a Uribe a romper relaciones con Estados Unidos, continuar con su “legado” bolivariano, etc. Sin embargo, lo importante no fueron las razones detrás de sus actos sino el hecho de que Chávez hubiera interferido hasta el punto de llamar a los generales del Ejército colombiano después de que Álvaro Uribe le pidió que no lo hiciera. Aunque se puede saber con certeza de que trató esta conversación, ésta llevo a que Uribe diera por terminada la intervención de Chávez en este tema. Una vez más, después de tomada esta decisión, todo el mundo empezó a dar a su opinión acerca de lo que había pasado: estaban quienes defendían a Uribe y quienes estaban de acuerdo con Chávez y su forma de actuar. Sin importar cuáles fueran las razones “escondidas” de Chávez, si es que existieron, su colaboración podría haber marcado la diferencia en el resultado del intercambio. Sin embargo, durante el corto tiempo que Chávez intervino en este proceso, las FARC se negaron a dar evidencias de supervivencia de los secuestrados, demostrando una vez más como ellos querían seguir en control de la situación. Basándose en estas acciones, es posible concluir que el gobierno colombiano estaba a punto de estrellarse otra vez con una silla vacía.
Al cerrar la ventana que Chávez abrió al querer formar parte de este proceso, Uribe tendrá que dedicarse a tratar de abrir una nueva para no dejar a los secuestrados en el olvido.
Quisiera cerrar este artículo recordando que este es tan sólo una opinión y sé que no estoy en capacidad de formular una hipótesis acertada acerca de lo que va a pasar o lo que debería pasar con este complicado tema. No obstante, tengo que admitir que me parece que los varios esfuerzos de este y otros gobiernos van a seguir resultando inefectivos, sin importar que Presidente colabore, hasta cuando las FARC estén verdaderamente dispuestas a colaborar.
Bibliografía:
"Chávez, pieza clave para el Acuerdo Humanitario FARC-Gobierno en Colombia." Terra. 29 agosto 2007. Terra Magazine. 6 Dic 2007
<http://www.co.terra.com/terramagazine/interna/0,,OI1865013-EI8879,00.html>.
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