Se Vende Navidad
Por: Diego Ramos
Navidad… dulce navidad. Época para reunirse en familia y conmemorar el nacimiento de Jesucristo. Dos mil seis años han pasado desde aquella fecha y, como era de esperarse, la tradición y lo que se celebra ha cambiado mucho: los niños, jóvenes e incluso algunos adultos ignoran la espiritualidad y reflexión que la fecha evoca y sólo la ven cómo un motivo para dar regalos y celebrar fiestas. Los comerciantes y empresarios, tanto de Colombia como de todo el mundo, han percibido esto y, con todo el derecho a hacerlo, han sacado provecho de la situación para poder vender y negociar más.
El problema radica en la presión casi agresiva que estos comerciantes ejercen sobre los compradores para que cada vez las ventas y, por supuesto, las ganancias crezcan exponencialmente. El deseo de que la navidad sea una época inmejorable para las ventas ha llegado a tal punto que se ha empezado a celebrar la navidad no desde diciembre , ni siquiera noviembre; sino desde octubre. ¿Cómo es posible que Unicentro, uno de los centros comerciales más populares del norte de Bogotá, ya tuviera la decoración y el alumbrado listo para mediados de octubre? Las tiendas y almacenes de cadena también han comenzado ha vender productos “navideños” desde octubre, y la publicidad de productos para obsequiar en esta fecha invade todos los medios de entretenimiento. Aunque cierto, es triste decir que la navidad ha perdido su belleza y su carácter especial, ya que una época del año que era de unas semanas ahora se celebra por casi tres meses.
Por más que la navidad se haya convertido parcialmente en una época fructífera para las ventas y para romper la monotonía, es importante que al obsequiar un regalo, ya sea un vestido o una tarjeta, tengamos en cuenta que lo que se celebra es la generosidad y unión que representa el regalo, y no el regalo en sí.
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